jueves, abril 15

Treinta y nueve.

Recientemente cumplí treinta y nueve años, y esa semana y la anterior viví emociones muy diversas, intensas y confusas.


La semana anterior a mi cumpleaños llegó un correo electrónico con una invitación a laborar y me la enviaron por que habían visto mi curriculo y tenía experiencia en EDI (Electronic Data Interchange) en un empleo, el último "formal" el cuál dejé hace casi 10 años.


Accedí y envié mis datos, y casi inmediatamente me llamaron y programaron entrevistas, telefónicas todas, fueron en el ámbito técnico y de inglés.  Se llevaron a cabo en el transcurso de dos días y pasó el fin de semana y les escribí para preguntarles si había alguna novedad y la chica que me venía atendiendo, me preguntó si no me había llegado una Propuesta de Empleo, le contesté que no y con sorpresa y gusto finalmente recibí la propuesta.


Un buen sueldo, prestaciones, seguro de gastos médicos, y otros planes, en esta propuesta también solicitaban la documentación habitual. y nos estábamos poniendo de acuerdo para hacerle llegar la documentación. eso fué el Martes 13, la fecha de entrada iba a ser el viérnes 16.


Hice todos los movimientos necesarios para dejar a alguien encargado de mi papelería para poder asistir a este nuevo empleo.   Una tarea nada fácil puesto que los últimos ocho años, he estado al frente de ella.   A algunos familiares y amigos ya les había comentado que entraría a trabajar e incluso publiqué algo en twitter:


El miércoles 14 me llamaron de nuevo para decirme que el cliente había cancelado la solicitud y pues evidentemente yo ya no tenía el trabajo.


Estaba atendiendo a clientes y quedé pasmado y aturdido, ni siquiera atine a rebatirle algo a la reclutadora.


Luego publiqué esto entre otras cosas que mostraban mi estado de ánimo.
No llamé y creo que no lo haré sólo por no cerrar esa puerta.


En fín, ayer miércoles 14 mi trigesimo noveno cumpleaños fué ciertamente MUY diferente a los demás.

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